El encuentro fue inaugurado por el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor de la Región de Murcia, Juan María Vázquez, y contó con la apertura institucional del presidente de CROEM, Miguel López Abad. En el bloque dedicado a los retos y oportunidades del sector intervinieron Ana Belén Noriega (PEFC España), Arantxa Pérez Oleaga (Colegio Oficial de Ingenieros de Montes / ASPAPEL) y Pablo Rodero, responsable de certificación en AVEBIOM.
Durante su intervención, Pablo Rodero destacó las ventajas de todas las formas de bioenergía y subrayó que “la biomasa es la energía más barata para calentarse, genera 13 veces más empleo que el gas natural y aporta estabilidad en situaciones de emergencia como danas o apagones”. En este sentido, remarcó que se trata de la única energía renovable gestionable, capaz de producir energía cuando el sistema lo necesita, reforzando la seguridad de suministro.
Rodero defendió una biomasa sostenible y certificada, basada en la planificación y la trazabilidad, y reclamó una simplificación del marco normativo y administrativo que permita aprovechar de forma ordenada un recurso hoy infrautilizado, clave para reducir emisiones de CO₂, prevenir incendios forestales y generar actividad económica en el medio rural. AVEBIOM agrupa a cerca de 170 empresas de toda la cadena de valor de la biomasa en España y es el organismo nacional de apoyo en España del esquema de certificación de la sostenibilidad de la biomasa SURE.
Ana Belén Noriega puso el acento en la certificación y la trazabilidad como condiciones indispensables para asegurar la credibilidad de la bioeconomía forestal, señalando que la nueva directiva europea contra el greenwashing exige garantías verificables para consumidores y mercados; mientras que Arantza Pérez Oleaga alertó del bajo aprovechamiento del crecimiento anual de los montes en España (en torno al 30 % frente a más del 60 % en otros países europeos), situación que incrementa el riesgo de incendios al acumularse biomasa en el monte y limita el desarrollo del sector.
La jornada incluyó también ejemplos concretos de uso energético de la biomasa en grandes infraestructuras públicas. David Saura, responsable de Medio Ambiente del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, explicó cómo un macro-hospital puede integrar la bioenergía dentro de su gestión diaria, reduciendo emisiones, mejorando la eficiencia energética y reforzando la seguridad del suministro. En definitiva, la biomasa es una alternativa viable también en instalaciones complejas y de alta demanda energética.
Desde la Administración regional, Roque Pérez Palazón, técnico de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, destacó que “no hay un proyecto que cohesione mejor lo social, lo económico y lo ambiental como el tratamiento de la biomasa”.