Castilla-La Mancha y Castilla y León forman parte de WERN desde su creación, junto con Baviera y Estiria, una red de regiones para intercambiar experiencias sobre gestión forestal, prevención de incendios, suministro energético y desarrollo rural.
La nueva red europea se presentó el 9 de septiembre en Bruselas con el objetivo de reforzar la cooperación entre regiones y dar mayor visibilidad al papel de la bioenergía ante las instituciones comunitarias.
La Asociación Española de la Biomasa, junto con la Asociación Austriaca de la Biomasa y la Asociación Alemana de Bioenergía, y el respaldo de Bioenergy Europe, han promovido la creación de la Wood Energy Regions Network (WERN), una red europea que aspira a situar la bioenergía forestal entre las herramientas que deben tener en cuenta las políticas europeas de energía, gestión forestal, prevención de incendios y desarrollo rural.
WERN nace para coordinar a regiones con importantes recursos forestales, compartir experiencias y defender conjuntamente ante las instituciones europeas un marco que facilite el desarrollo de la bioenergía, con reglas de apoyo adecuadas y menos barreras administrativas. La red quiere reforzar así su papel en un suministro de energía renovable, seguro y de proximidad, y destacar su contribución a la gestión activa de los montes, su adaptación al cambio climático, la prevención de grandes incendios forestales y la generación de actividad económica en zonas afectadas por la despoblación.
AVEBIOM ha trabajado para incorporar a las dos comunidades españolas a esta cooperación europea y aportar la experiencia de las empresas que producen biocombustibles y desarrollan redes de calor e instalaciones industriales de biomasa.
“En el marco de WERN, las regiones y las asociaciones de bioenergía podemos trabajar juntas para que las políticas europeas tengan más en cuenta la contribución de la biomasa a la gestión forestal y la prevención de grandes incendios. Una demanda estable para redes de calor e industrias puede ayudar a sostener los trabajos en los montes y generar actividad económica en el medio rural”, señala Javier Díaz, presidente de AVEBIOM.
La ciencia forestal dispone de instrumentos como los proyectos de ordenación o los planes técnicos para establecer los tratamientos adecuados para cada monte. La bioenergía puede facilitar su ejecución al proporcionar una salida comercial a parte de la biomasa obtenida, contribuyendo a financiar trabajos que reducen la carga y la continuidad del combustible vegetal.
Dos regiones forestales españolas desde el inicio
Castilla y León y Castilla-La Mancha cuentan, respectivamente, con 5,13 y 3,81 millones de hectáreas forestales. Las cortas de madera registradas en 2024 equivalen aproximadamente al 27 % y al 13 % del crecimiento anual del volumen maderable estimado, según los datos del Anuario de Estadística Forestal. Aún existe margen para ampliar los aprovechamientos conforme a una planificación forestal sostenible más activa y contribuir así a la prevención de grandes incendios.
Ambas comunidades disponen ya de una cadena de valor vinculada al aprovechamiento energético de la biomasa con capacidad para movilizar y dar salida a una parte de estos recursos. Castilla y León cuenta con 81 redes de calor con biomasa, que suman 190 MW y pueden consumir actualmente del orden de 75.000 toneladas de biocombustibles al año, fundamentalmente biomasa leñosa; Castilla-La Mancha dispone de 13 redes y 83 MW, con un consumo próximo a 53.000 toneladas anuales.
A ello se añade el parque de equipos térmicos individuales, estimado en cerca de 95.000 estufas y calderas en Castilla y León y más de 50.000 en Castilla-La Mancha, cuya demanda conjunta puede situarse en torno a 200.000 toneladas de biocombustibles al año. El mapa de productores de AVEBIOM de 2025 identifica, además, 13 centros de fabricación de pellet y 13 de producción de astilla en Castilla y León, ycinco de pellet y dos de astilla en Castilla-La Mancha.
En la presentación intervinieron José Almodóvar Aráez, viceconsejero de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha y experto en incendios forestales, y Jorge Llorente Cachorro, viceconsejero de Medio Ambiente y Energía de Castilla y León. Este último reclamó que los futuros fondos europeos reconozcan el carácter estratégico del sector forestal e incorporen apoyos estables a la prevención, la innovación y las inversiones industriales asociadas a la biomasa.
Por parte de las otras regiones participaron Simone Schmiedtbauer, consejera de Agricultura y Energía de Estiria, y Tobias Gotthardt, secretario de Estado del Ministerio de Economía, Desarrollo Regional y Energía de Baviera. El encuentro contó también con Christoph Pfemeter, presidente de Bioenergy Europe y director gerente de la Asociación Austriaca de la Biomasa.