La Junta de Castilla y León elaborará, con la participación del sector, un nuevo Plan Forestal Integral dirigido a mejorar la gestión de los montes, agilizar los aprovechamientos y fortalecer la cadena de valor de la madera. La biomasa forestal tendrá un papel destacado como recurso capaz de generar actividad económica y energía renovable y contribuir a reducir la carga de combustible en el territorio.
La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, anunció la iniciativa durante una reunión con la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León. El futuro plan incluirá medidas para simplificar los procedimientos administrativos, digitalizar los trámites, favorecer la agrupación de propietarios y el asociacionismo y apoyar la comercialización de los productos forestales.
El objetivo es facilitar la movilización de los recursos forestales, aumentar la capacidad de transformación de la industria y conseguir que una mayor parte del valor generado permanezca en el medio rural de Castilla y León.
Planificación para los montes públicos y privados
Castilla y León dispone de 5,1 millones de hectáreas forestales, la mayor superficie de España. Alrededor de 1,8 millones corresponden a montes de utilidad pública, mientras que cerca de 3,3 millones de hectáreas son de titularidad privada y pertenecen a más de 700.000 propietarios.
Aunque una parte importante de los montes gestionados por la Administración autonómica ya dispone de instrumentos de ordenación forestal, la Junta se ha comprometido a extender esta planificación al conjunto de estos montes durante la legislatura, incorporando aquellos que todavía carecen de un documento aprobado y vigente. También se reforzará la colaboración con las entidades locales propietarias para agilizar los aprovechamientos.
En el ámbito privado, la fragmentación de la propiedad constituye uno de los principales obstáculos. Por ello, el futuro plan buscará facilitar la colaboración entre propietarios y profesionales y promover fórmulas de agrupación, asociacionismo y cooperativismo que permitan gestionar superficies suficientes de manera continuada y eficiente.
El sector forestal de Castilla y León está formado por más de 1.000 empresas privadas, en su mayoría pequeñas y medianas empresas implantadas en el medio rural. En conjunto, generan más de 10.000 empleos y un valor añadido superior a 1.500 millones de euros.
La biomasa forestal, un recurso estratégico
Durante la reunión, la consejera destacó la biomasa forestal como un recurso estratégico vinculado tanto a la gestión de los montes como al desarrollo de las redes de calor renovable.
La planificación autonómica contempla impulsar 100 nuevos kilómetros de redes de calor durante los próximos cuatro años, con el objetivo de duplicar su extensión en Castilla y León y abastecer a más de 30.000 viviendas y 300 edificios públicos. Estas instalaciones alcanzarían un consumo aproximado de 160.000 toneladas anuales de biomasa forestal.
El consumo previsto de 160.000 toneladas anuales constituye una demanda de escala relevante para la gestión forestal. Las redes de calor mantienen consumos regulares y previsibles a largo plazo, lo que permite programar suministros, suscribir contratos plurianuales y consolidar la logística necesaria para movilizar la biomasa obtenida en los aprovechamientos. Los ingresos generados mejoran el balance económico de las actuaciones al compensar parte de los costes de corta, desembosque, acondicionamiento y transporte, que en muchos montes dificultan su ejecución.
La bioenergía no determina dónde ni cómo intervenir; esa decisión corresponde a la planificación forestal y a los criterios técnicos. Su aportación diferencial es la capacidad de absorber de forma continuada grandes volúmenes de biomasa y facilitar que los tratamientos previstos se ejecuten y mantengan en el tiempo. Cuando se realizan en zonas prioritarias, estas actuaciones reducen la carga y la continuidad horizontal y vertical del combustible, favorecen estructuras forestales más resistentes a la propagación del fuego y mejoran las condiciones de actuación de los medios de extinción.
El sector reclama objetivos, plazos e indicadores
El presidente de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León y vicepresidente de AVEBIOM, Roberto Bravo, valoró positivamente que el nuevo plan se base en la planificación, la definición de objetivos y el trabajo conjunto con el sector. No obstante, reclamó un cambio efectivo del modelo de gestión forestal para dejar de actuar “siempre detrás de los incendios” y avanzar de forma decidida en la prevención.
Bravo pidió que el documento sea suficientemente ambicioso e incorpore plazos e indicadores concretos que permitan evaluar el cumplimiento de los objetivos. También defendió la necesidad de movilizar recursos y crear las condiciones adecuadas para atraer nuevas inversiones vinculadas al sector forestal.
La puesta en marcha del plan deberá traducirse, por tanto, en actuaciones sostenidas sobre el territorio y en una cadena de valor capaz de aprovechar los recursos disponibles. La combinación de planificación, simplificación administrativa, capacidad industrial y una demanda estable de madera y biomasa puede contribuir a mejorar la resiliencia de los montes, generar empleo rural y reducir los daños potenciales de los grandes incendios forestales.
Fuentes
Junta de Castilla y León: anuncio del nuevo Plan Forestal Integral
AVEBIOM: propuestas de la Mesa Intersectorial de la Madera sobre gestión forestal