La red de calor con biomasa, impulsada por Nasuvinsa y explotada por ENGIE a través de Districalor, ya suministra calefacción y agua caliente sanitaria a 2.500 viviendas, equipamientos municipales y deportivos del barrio pamplonés
La red de calor de la Txantrea, en Pamplona, ampliará el suministro de energía renovable hasta alcanzar unas 4.500 viviendas y nuevos equipamientos públicos. Se trata de uno de los proyectos urbanos de calor renovable con biomasa más relevantes de Navarra y refuerza el papel de estas infraestructuras en la descarbonización de barrios consolidados.
La segunda fase del proyecto está prevista para 2027 y conllevará un aumento de la capacidad de la sala de calderas hasta los 29 MW, según ha confirmado el Gobierno de Navarra. La primera fase, ya en funcionamiento, cuenta con 14,5 MW y abastece actualmente a 2.500 viviendas, además de edificios municipales y deportivos conectados a la red.
La infraestructura fue impulsada por la sociedad pública Nasuvinsa en el marco del proyecto Efidistrict Txantrea, vinculado a la rehabilitación energética integral y la regeneración urbana del barrio. Su desarrollo combina la mejora de la eficiencia de los edificios con un sistema centralizado de producción térmica alimentado principalmente con biomasa forestal de proximidad.
En su primer año de actividad, la central ha consumido cerca de 4.500 toneladas de biomasa forestal para producir agua caliente destinada a calefacción y uso sanitario, evitando la emisión de unas 4.000 toneladas de CO₂ al año. El sistema utiliza biomasa certificada procedente de masas forestales gestionadas de forma sostenible en Navarra y situadas a menos de 150 kilómetros de la central.
El proyecto se concibió desde su origen con vocación de crecimiento. Ya en la fase de licitación, el Gobierno de Navarra planteaba una infraestructura capaz de dar servicio a más de 4.500 viviendas y varios edificios dotacionales, con una inversión global superior a 13 millones de euros entre sus dos fases. La centralización del suministro térmico permite sustituir sistemas individuales o colectivos basados en combustibles fósiles, reducir puntos de emisión y mejorar la calificación energética de los edificios conectados.
La red de calor de Txantrea es la primera a escala de barrio construida en Navarra y constituye un ejemplo de colaboración público-privada aplicada a la transición energética local. Nasuvinsa actúa como promotora pública del proyecto, mientras que ENGIE, a través de su filial Districalor, se encarga de la construcción, gestión y explotación de la instalación.
La conexión a la red de calor ha sido reconocida también mediante la entrega de placas distintivas de “Edificio conectado a la red ecológica de calor” a las entidades y comunidades vecinales adheridas. Estas placas podrán colocarse en el exterior de los edificios como garantía visible de su conexión a la red y como símbolo del compromiso de las comunidades con la sostenibilidad y la transición energética.
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El consejero Mikel Irujo, junto a representantes de Nasuvinsa y ENGIE, durante la visita a la central de la Red de Calor de la Txantrea, que ya suministra calefacción y ACS a 2.500 viviendas y cuatro edificios dotacionales del barrio pamplonés