Inaugurado a finales de junio de 2026, el centro de acopio y tratamiento de restos forestales de Yunquera, impulsado por la Diputación de Málaga dentro del proyecto Bio+a Málaga, permite transformar biomasa procedente de trabajos selvícolas en astilla para calentar edificios públicos de la Sierra de las Nieves. La iniciativa combina gestión forestal sostenible, energía renovable de proximidad y reducción del riesgo de grandes incendios.
En un país mediterráneo como España, y con el cambio climático avanzando, el fuego seguirá siendo un riesgo real para el territorio. La clave es actuar previamente para que, cuando un incendio se produzca, no encuentre una carga de combustible tan elevada que le permita evolucionar hacia un gran incendio forestal, mucho más peligroso y difícil de extinguir.
El centro de Yunquera ha supuesto una inversión de 2 millones de euros, de los que 825.500 euros están cofinanciados con fondos Next Generation EU a través de la Fundación Biodiversidad. La instalación se ha construido sobre una parcela de casi 20.000 metros cuadrados y está dimensionada para procesar unas 2.600 toneladas de madera al año al 30% de humedad, con una producción prevista de entre 1.500 y 2.500 toneladas anuales de astilla.
El territorio cuenta con 33.000 hectáreas de monte público que requieren tratamientos selvícolas para reducir su vulnerabilidad frente a incendios de alta intensidad. El centro ya acopia 562 toneladas de biomasa procedente de aprovechamientos realizados en montes públicos de El Burgo y Yunquera.
Del monte a los edificios públicos
El proyecto de Yunquera no se limita a instalar maquinaria para producir astilla. La Diputación de Málaga inició en 2019 una experiencia piloto en el municipio para utilizar biomasa en calderas públicas y, desde entonces, ha extendido este modelo a todos los municipios de la Sierra de las Nieves, que ya emplean biomasa para calentar colegios, guarderías, bibliotecas, centros de mayores y otras dependencias municipales.
La inversión total en calderas de biomasa en la comarca alcanza los 6,2 millones de euros. Sumada al nuevo centro de tratamiento, la apuesta pública por la biomasa en la Sierra de las Nieves asciende a 8,2 millones de euros. Además, la Diputación prevé llevar este modelo a municipios del Valle del Genal y del Valle del Guadiaro, con una inversión adicional de 9 millones de euros.
El centro de Yunquera ofrece además una dimensión formativa y divulgativa. Cuenta con un aula medioambiental, espacios para actividades de sensibilización y un laboratorio orientado al estudio de la valorización de biomasa.
Entre los objetivos del programa figuran el impulso a la ordenación de los montes públicos, la trazabilidad digital de productos forestales, la creación de una comisión de seguimiento científico, la formación de profesionales locales y la generación de empleo vinculado al aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Se trata de una experiencia que puede ayudar a la conservación de zonas de alto valor ecológico, donde la gestión debe compatibilizar la reducción del riesgo de incendio con la conservación de la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la mejora del estado de las masas forestales.
Un modelo replicable para municipios forestales
En España existen, al menos, 584 redes de calor y frío con biomasa, que suman 549 MW de potencia y abastecen a más de 4.200 edificios, entre ellos equipamientos públicos, viviendas, industrias y servicios.
El caso de Yunquera resulta especialmente interesante porque aborda el ciclo completo: gestión forestal, movilización de biomasa, tratamiento en instalaciones específicas, abastecimiento a calderas en edificios públicos, reducción del uso de combustibles fósiles y aumento de la actividad económica en el territorio.
Prevenir los grandes incendios forestales no solo se logra evitando que se produzca una ignición; también requiere preparar el monte para que, cuando el fuego aparezca, no se convierta en una emergencia incontrolable.
Yunquera demuestra que esa preparación puede empezar mucho antes del verano: con planificación forestal, ejecución de los trabajos selvícolas, tratamiento de la biomasa en centros logísticos y con el uso de energía renovable de proximidad en las calderas que calientan edificios públicos.