Este ambicioso proyecto, ubicado en el polígono industrial El Crispín de La Robla, León, representa una inversión directa estimada de 691 millones de euros y se espera que genere alrededor de cien empleos industriales.
«La Robla Green» integra cuatro tecnologías de vanguardia:
- Planta de e-metanol verde: Con una capacidad de producción anual de 100.000 toneladas, esta instalación contribuirá significativamente a la producción de combustibles limpios.
- Planta de hidrógeno verde: Con una capacidad de 200 megavatios de electrólisis, producirá 28.800 toneladas anuales de hidrógeno destinadas íntegramente a la producción de e-metanol verde.
- Planta de generación por biomasa: Utilizando biomasa agrícola, esta planta de 50 megavatios de potencia generará 400 gigavatios hora al año de energía eléctrica.
- Planta de captura de CO₂: Diseñada para capturar el CO₂ procedente de la instalación de generación con biomasa, reforzando el compromiso con la reducción de emisiones.
El proyecto se alinea con las directrices europeas, nacionales y autonómicas contra el cambio climático y la descarbonización de la economía. La ubicación elegida, el sector 17 denominado «El Crispín», es un suelo urbanizable de uso predominante industrial, adyacente a la antigua central térmica de La Robla, recientemente demolida en el marco de la transición hacia energías renovables y la neutralidad en emisiones de gases de efecto invernadero.
En septiembre de 2024, Reolum anunció la obtención de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) favorables para sus plantas de producción de e-metanol e hidrógeno verde en La Robla.
Proyecto regional
Ser aprobado como «Proyecto Regional» por la Junta de Castilla y León implica que una iniciativa es reconocida por su relevancia estratégica para el desarrollo económico y social de la comunidad autónoma. Esta designación permite agilizar los trámites administrativos y facilita la coordinación entre distintas administraciones públicas, acelerando la ejecución del proyecto. Además, otorga acceso a incentivos y apoyos específicos destinados a fomentar inversiones que generen empleo, innovación y sostenibilidad en la región.
En el caso de «La Robla Green», esta aprobación refleja su importancia en la transición hacia energías limpias y su potencial impacto positivo en la economía local.