La UE establece el primer estándar voluntario del mundo para las remociones permanentes de carbono

BECCS y biochar tecnologias validas para captura y almacenamiento permanente de co2

El nuevo sistema, desarrollado en el marco del Reglamento europeo de Certificación de Remociones de Carbono (CRCF), establece metodologías armonizadas para medir, verificar y certificar la retirada de CO₂ de la atmósfera, siempre que esta se garantice de forma duradera y verificable.

Reconocimiento de BECCS como tecnología de remoción de carbono

Uno de los avances más relevantes para el sector bioenergético es el reconocimiento formal de la captura y almacenamiento de CO₂ de origen biogénico (BECCS) como remoción permanente de carbono, diferenciándola claramente de las simples reducciones de emisiones.

Este punto puede ser muy interesante para instalaciones industriales que ya utilizan biomasa sólida, biogás o biometano para producir calor, vapor o cogeneración. A partir de ahora, el CO₂ biogénico capturado y almacenado geológicamente puede certificarse como carbono retirado de la atmósfera, abriendo la puerta a nuevos modelos de negocio ligados a los mercados voluntarios de remociones.

Para industrias intensivas en calor (como las del papel, alimentación, química o materiales), el estándar reduce la incertidumbre regulatoria y mejora la bancabilidad de proyectos BECCS, al fijar requisitos claros de permanencia, monitorización y responsabilidad a largo plazo.

El biochar como herramienta climática

El marco europeo también reconoce el biochar como una forma válida de almacenamiento duradero de carbono, siempre que se cumplan criterios estrictos de sostenibilidad de la biomasa, estabilidad del carbono y trazabilidad del uso final.

Este reconocimiento puede ayudar a sectores agrícolas y agroindustriales que generan grandes volúmenes de residuos orgánicos (podas, restos de cosecha, subproductos forestales o agroalimentarios) a decidir su transformación en biochar mediante pirólisis.

Más allá de sus usos agronómicos, el biochar pasa así a formar parte de las soluciones industriales de eliminación de CO₂, y permite conectar al sector primario con mercados de carbono de alta calidad y con compradores cada vez más exigentes.

De la descarbonización a las soluciones carbono negativo

Con este estándar, la UE refuerza un cambio de enfoque: ya no basta con emitir menos, es necesario retirar CO₂ de la atmósfera para alcanzar los objetivos climáticos a largo plazo. La biomasa adquiere, así, un papel estratégico más allá de su papel como fuente de energía renovable, que la posiciona como base de soluciones carbono negativo.

En definitiva, la certificación aporta seguridad jurídica, reduce el riesgo de greenwashing y sienta las bases para escalar tecnologías como BECCS y biochar.

Más información

https://climate.ec.europa.eu/news-other-reads/news/eu-sets-worlds-first-voluntary-standard-permanent-carbon-removals-2026-02-03_en?prefLang=es

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