El proyecto, desarrollado por BERKES en consorcio con la ingeniería francesa Boccard bajo un esquema de contrato EPC con una duración de 25 años, tendrá un significativo impacto en el desarrollo y crecimiento económico de la región, contribuyendo a aumentar su autonomía energética. De hecho, las energías renovables ya suponen el 50% del mix energético de la Guayana Francesa.
El equipo principal de la planta es una caldera con capacidad para generar 23 ton/h de vapor a 68 bar (g) y 485 ºC.
La electricidad generada se verterá a la red pública a un precio inferior al de las centrales térmicas de gasóleo que operan en este territorio de ultramar francés.
La central se surtirá con astilla obtenida de aserraderos y de los subproductos procedentes de la gestión forestal sostenible de los abundantes recursos que posee el territorio y de la que se encarga la Oficina Nacional Forestal francesa.
El proyecto ha supuesto una inversión cercana a los 75 millones de euros y la creación de 40 empleos directos. Con su puesta en marcha, la planta evitará la emisión de 28.500 t/año de CO2. Junto a la central de biomasa de Kourou, activa desde 2009, es la segunda instalación que Voltalia gestiona en Guyana Francesa
La central cuenta con baterías con una capacidad de almacenamiento 550 kW / 250 kWh, que permitirán modular la potencia de la central con rapidez y ayudará a estabilizar la red.
Las cenizas resultantes de la combustión de la biomasa se pondrán a disposición de los agricultores de la zona para promover el mejoramiento del suelo.
Fuentes
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