El Gobierno aprobó en diciembre del año pasado el Real Decreto 1151/2025, que actualiza el Fondo de Carbono para una Economía Sostenible. El Fondo deja de centrarse principalmente en la compra de créditos de carbono para compensar emisiones y pasa a ser un instrumento financiero para apoyar proyectos que reduzcan emisiones en origen y aumenten los sumideros de carbono, avanzando hacia un enfoque carbon negative.
El nuevo marco amplía las actuaciones que pueden recibir apoyo. Entre ellas se incluyen proyectos de reducción de emisiones mediante tecnologías innovadoras, iniciativas que incrementen los sumideros de carbono, tanto naturales como tecnológicos, y el impulso a soluciones de alto impacto para la descarbonización industrial y energética.
De esta manera se abren nuevas oportunidades para las cadenas de valor basadas en biomasa y soluciones como el biochar, que combinan reducción de emisiones, captura de carbono y generación de valor económico y territorial.
Biomasa y biochar como soluciones “carbon negative”
El real decreto respalda proyectos que contribuyan de forma medible al aumento de los sumideros de carbono, lo que sitúa al biochar como una solución con gran potencial dentro del nuevo marco del FES-CO₂.
El biochar es un carbón vegetal obtenido a partir de biomasa mediante pirólisis, capaz de almacenar carbono de forma estable durante décadas o siglos. Por ello, se considera una opción muy sólida para generar absorciones de carbono verificables.
Además de fijar carbono de forma duradera, el biochar aporta valor agronómico cuando se emplea como enmienda del suelo, pues mejora su estructura, la retención de agua y nutrientes favoreciendo la actividad biológica. También es posible su incorporación en materiales de construcción y productos industriales, lo que permite almacenar carbono en aplicaciones de larga vida útil.
Sectores como la valorización de residuos forestales y agrícolas, la agricultura, la construcción o determinadas aplicaciones industriales pueden beneficiarse de este enfoque, siempre que los proyectos acrediten de manera rigurosa la captura, retención y verificación del CO₂ asociado.
El FES-CO2, alineado con las políticas energéticas y la bioeconomía
El nuevo marco del FES-CO₂ se alinea con las prioridades del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 y con el paquete europeo Objetivo 55, que impulsa la reducción de emisiones netas y el desarrollo de soluciones de captura de carbono.
El decreto entro en vigor el 8 de enero de 2026, pero el apoyo a proyectos concretos se activará a medida que el Ministerio para la Transición Ecológica apruebe la dotación presupuestaria correspondiente y publique las convocatorias o procedimientos específicos. Será en ese momento cuando empresas y entidades puedan presentar proyectos y acceder, de forma efectiva, a la financiación o a los mecanismos de apoyo del FES-CO₂.
AVEBIOM cuenta con CANAL CLIMA, una iniciativa pensada para acompañar a empresas y entidades en el acceso a financiación climática, mercados de carbono y proyectos de descarbonización. «Estamos preparados para apoyar a nuestros asociados en cuanto se publiquen las primeras convocatorias del FES-CO₂, ayudándoles a identificar oportunidades y a encajar proyectos vinculados a biomasa, biochar y otras soluciones climáticas dentro de este nuevo marco».
Más información
https://www.boe.es/eli/es/rd/2025/12/17/1151
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