El nuevo sistema aportará 1,3 GWh térmicos anuales, lo que permite reducir en torno al 28 % la aportación actual de las calderas de biomasa en esta red. La electricidad generada por los módulos híbridos se destina íntegramente al autoconsumo de la planta, alimentando la bomba de calor y mejorando la eficiencia global del conjunto.
El campo solar está formado por 543 módulos híbridos, capaces de producir 800 kW térmicos y 200 kW eléctricos. Los paneles trabajan a baja temperatura —en torno a 35 °C— gracias al apoyo de una bomba de calor de alta temperatura, que evita su sobrecalentamiento y maximiza el rendimiento. La potencia térmica entregada a la red alcanza los 1.000 kW, resultado de la suma de la producción solar y de la conversión eléctrica de la bomba de calor.
La red de calor de Ólvega suministra calefacción y ACS a 162 viviendas y 10 edificios públicos y privados. La central, equipada con dos calderas de biomasa de 4,6 MW cada una, mantiene la base de la carga térmica del municipio.
Tras su implantación en Ólvega, Rebi ya ha replicado este esquema de hibridación en la red de calor de Cuenca, donde además se ha integrado un sistema de recuperación de humos. La inversión en la instalación soriana supera el millón de euros.